Discurso contra la práctica del botellón

1. Postura

  • Contra el botellón.

2. Tema

  • Soy una vecina afectada por los ruidos y la suciedad que produce dicho botellón.Soy la portadora del resto de mis vecinos. Intentaré mediar entre los jovenes y los vecinos del parque Nicolas Salmerón.

3. Circunstancias factuales

  • Mi público será gente joven( pero sobradamente preparada) en pleno botellón, o sea, que tendré que procurar llamar la atención en los primeros minutos de mi discurso, pues probablemente seran reacios a escuchar mi propuesta.

4. Grado de credibilidad

  • Mi argumento podría ser un (genus dubium),grado medio,para lo cual intentaré demostrar a los jovenes que a pesar de estar contra el botellon, para nada estoy contra ellos, un día estuve en su lugar y los comprendo, pero al mismo tiempo tengo que intentar hacerlos participes de mis cuestiones. Para ello haria preguntas retoricas a mi auditorio que dejaran en el aire cuestiones como la libertad, vivienda,humanidad...Contaría mi problema personal: en casa no dormimos, hay enfermos, personas ancianas, niños pequeños que no concilian el sueño, quiero vender mi piso y nadie me lo compra etc.

5. Argumentos que voy a utilizar

  • Derecho al descanso.
  • Derecho a una ciudad limpia.
  • Tu libertad termina donde empieza la de los demás.
  • El hombre como ser social y político.
  • Reglas del juego.
  • Vives en una comudidad, ¿ Y TÚ DE QUIÉN ERES?.
  • Que no te tomen el pelo.(mientras estas con el tema del botellon), ¿ aún en casa de papá?
  • Salud: lo más importante.
  • La juventud es algo que se pasa con los años.
  • Los jovenes: adultos del futuro.

6. Discurso

  • Saludos. Soy una vecina del parque Nicolás Salmerón. Me gustaría antes de nada formularos una pregunta y os ruego que retengáis lo que habéis contestado- ¿os consideráis seres humanos libres?- Recordad vuestra respuesta será muy importante para el final de mi exposición. Me agradaría compartir con vosotros, los jóvenes, lo que pienso sobre lo desatendidos que están vuestros derechos como ciudadanos.
  • Tengo la absoluta convicción de que estaréis de acuerdo conmigo en el planteamiento principal, sino es así, daré por frustrada mi pequeña intervención. No voy ha hablaros de verdades absolutas, sino de situaciones concretas que nos afectan, en mayor o menor grado, a todos los aquí presentes.
  • Entiendo vuestro situación, yo fui joven, y quizás mis palabras puedan parecer contrarias a vuestros intereses, nada más lejos de la realidad. Considero a la juventud parte del motor que mueve a la sociedad. Mas me viene a la mente la conocida frase aristotélica: el hombre es un animal político.
  • Ciertamente el problema es real, serio y fundamental, para una sociedad que se llama democrática. El joven necesita un lugar donde reunirse, y no el garito de turno donde sirven garrafón, y dónde dos copas cuestan la paga de la semana. Por otra parte los vecinos tenemos el derecho de un descanso digno, para poder seguir con nuestro trabajo en condiciones honradas. La manera de conseguir una solución no es vituperarnos vecinos y jóvenes, sino aunar nuestras fuerzas y pedir a nuestros políticos un plan con fundamento.
  • Desde mi posición os invito manifestarnos por algo común: nuestros derechos. Y además os propongo un plan para presentar ante la consejería de juventud: que las copas para los jóvenes no superen los dos euros. El dinero podría salir perfectamente de la partida de dinero que el ayuntamiento libera para la limpieza de parques y calles los fines de semana. De esta manera los locales recibirían parte del dinero en plan subvención del Ayuntamiento.
  • Tengo la más absoluta convicción de que sólo así solucionaremos nuestros problemas, pues aunque el problema de los vecinos y el vuestro es diferente en el fondo partimos de una misma base: la libertad colectiva.
  • Desde la experiencia que ciertamente me dan los años, me sitúo en el lado de la población contribuyente. Y desde mi posición veo como a los jóvenes se les entretienen con problemas de segunda orden (tabaco, alcohol, drogas, etc.) Mientras que lo importante se omite, (trabajo, vivienda, salud, estudios, etc), o en su defecto se trata como tema secundario.
  • El problema no somos ni los vecinos del parque Nicolás Salmerón, ni los jóvenes, sino nuestras autoridades que seguro, ni son jóvenes ni viven cerca del problema. Seguro que tienen un chalecito en las afueras.
  • Y yo me pregunto- ¿ Es que la juventud es irrespetuosa?, de ningún modo-, ¿ es que son irresponsables? ¡por supuesto que no! No quiero terminar sin contestar la pregunta que formule al principio. Y es que Vuestra libertad termina donde empieza la de los demás, así de sencillo y esperanzador-¿no os parece?.